martes, 31 de agosto de 2021

SENTIR EL OCIO COMO ALGO NEGATIVO INCREMENTA EL ESTRÉS, SEGUN UN ESTUDIO

 

Sentir que el ocio es un desperdicio e improductivo puede conducir a menos felicidad y a niveles más altos de estrés y depresión. Es la principal conclusión de una investigación publicada en la edición en línea del 21 de agosto de 2021 de la revista Journal of Experimental Social Psychology.

Según el estudio, las personas que se hallaban más de acuerdo con la creencia de que la productividad es el objetivo final y que es una pérdida de tiempo si solo te estás divirtiendo, no solo disfrutaban menos del ocio, sino que también reportaron resultados peores de salud mental.

«Hay muchas investigaciones que sugieren que el ocio tiene beneficios para la salud mental y que puede hacernos más productivos y menos estresados», señala Selin Malkoc, coautor del estudio y profesor asociado de marketing en el Fisher College of Business de la Universidad Estatal de Ohio. «Pero encontramos que si las personas comienzan a creer que el ocio es un desperdicio, pueden terminar más deprimidas y más estresadas», concluye.

Rebecca Reczek, profesora de marketing en Ohio State y coautora de la investigación, afirma que «si el ocio puede enmarcarse como un objetivo productivo, eso ayuda a las personas que piensan que el ocio es un desperdicio a obtener algunos de los mismos beneficios».

RESULTADOS CONTUNDENTES

En el estudio participaron un total de 199 estudiantes universitarios, que calificaron cuánto disfrutaban de una variedad de actividades de ocio y completaron evaluaciones que midieron sus niveles de felicidad, depresión, ansiedad y estrés. También se les preguntó en qué medida estaban de acuerdo con cinco afirmaciones que evaluaban el grado en que creían que el ocio es un desperdicio. «El tiempo dedicado a las actividades de ocio a menudo es tiempo perdido», era una de las aseveraciones. Los resultados mostraron que cuanto más creían los participantes que el ocio era un desperdicio, menos disfrutaban de las actividades de ocio.

Eso era cierto si la actividad de ocio era activa (hacer ejercicio) o pasiva (ver televisión), social (salir con amigos) o solitaria (meditar). Además, cuanto más pensaban que el ocio era un desperdicio, más bajos eran sus niveles de felicidad y más altos eran sus niveles de depresión, ansiedad y estrés.

EL LADO POSITIVO DEL ESTUDIO

Los investigadores se sorprendieron por cómo las opiniones negativas sobre el ocio afectaban el disfrute de cualquier cosa divertida, sin importar la situación o lo corta que fuera la actividad de ocio.

El lado positivo del estudio sugiere que algunas personas escépticas podrían disfrutar de actividades divertidas si el ocio fuera parte de un objetivo más amplio y no un fin en sí mismo. Dicho de otro modo, la clave estaría en conectar cada actividad de ocio con algo que se quiera lograr, dijo.

«Encuentre formas de hacer que las actividades divertidas formen parte de una meta mayor en su vida», sentencia Malkoc. «Piense en lo productivo, instrumental y útil».


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