lunes, 29 de abril de 2024

«BURN ON», EL PRIMO DEL «BURNOUT» QUE NACE DE LA HIPERACTIVIDAD Y EL PERFECCIONISMO

 

Seguramente conozcas el «burnout» o síndrome de estar quemado en el trabajo (SQT), caracterizado por el agotamiento emocional, la despersonalización y la baja realización personal, y que puede afectar a trabajadores que interactúan con otras personas. No es tan probable, sin embargo, que hayas escuchado hablar de una variante bastante más desconocida, aunque al parecer igualmente perjudicial, que no hace mucho ha comenzado a captar la atención de los profesionales de la psicosociología aplicada al trabajo: el «burn on».

Descrito por primera vez en 2021 por los psicólogos alemanes Timo Schiele y Bert Te Wildt (empleados de la clínica psicosomática del monasterio de Diessen am Ammersee, cerca de Múnich, donde trataban casos de «burnout)», este nuevo síndrome se presenta como una forma crónica de agotamiento depresivo, donde no se llega a un colapso completo, sino que se mantiene una tensión constante, se vive de forma continua bajo presión.

TENER SIEMPRE ALGO QUE HACER

El «burn on»s es propio de personas a las que les apasiona su trabajo, que están en permanente disponibilidad y que a menudo tienen la sensación de tener que hacer algo más, como consecuencia de querer satisfacer cuantas exigencias (profesionales, personales o familiares) se presenten en su vida.

Sabido es que el estrés permanente, sin una auténtica desconexión, enferma, y es en tal elemento en el que podría hallarse el origen del «burn on», que, a diferencia de su primo el «burnout» (que se asocia a efectos como el absentismo, la irritabilidad o la caída de la productividad), opera de manera más sutil. Algunos de los síntomas que experimenta la víctima del «burn on» pueden ser:

  •          Dolores persistentes en el cuello, la espalda y la cabeza.

  •          Bruxismo.
  •          Desesperanza.
  •          Ansiedad.
  •          Depresión.
  •          Adicciones.
  •          Efectos psicosomáticos varios.

DETRÁS DE UNA SONRISA

Bert Te Wildt señala que «los pacientes siempre están al borde de una crisis nerviosa, pero continúan y cultivan, detrás de una sonrisa, un tipo diferente de agotamiento y depresión». Y tal resistencia a detenerse hace que el «burn on» sea menos obvio que el «burnout», lo cual complica su diagnóstico y su posterior tratamiento.​

Según Schiele, las personas que no solo quieren hacer mucho en su acelerada vida diaria, sino que además son muy perfeccionistas y quieren hacerlo todo lo mejor posible, son  especialmente propensas al «burn on».

ALGUNAS RECOMENDACIONES

​El primer paso para la recuperación es, como tantas otras veces, el reconocimiento del problema.

La reducción del ritmo laboral y la incorporación de técnicas y actividades de relajación son, entre otras, algunas de las recomendaciones a seguir para quienes padecen este nuevo síndrome del «burn on».

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