sábado, 29 de octubre de 2022

EL TRABAJO ES LA PRINCIPAL CAUSA DE ESTRÉS, SEGÚN UN ESTUDIO

 

Ocho de cada diez españoles afirman haber sufrido, en alguna medida, estrés en el último mes, según el 5º Estudio de Salud y Estilo de Vida Aegon. ¿Y cuál es el principal motivo de ello, según los 1.600 españoles que han participado en la investigación? El trabajo.

De la muestra, el 21,7 por ciento reconoció haberlo padecido más de la mitad de los días o casi todos los días, mientras que solo un 17,4 por ciento de los encuestados afirmó no haber sentido ningún tipo de estrés. 

La clasificación de las fuentes del estrés aludidas por los participantes en el estudio fueron, por orden de prioridad, las siguientes:

- Cuestiones relativas a la conciliación o a cambios en el entorno laboral: 43,2 %.

- Tensiones familiares o con amigos: 30, 6 %.

- Contagio propio o de personas cercanas por covid-19: 27,9 %.

LOS EFECTOS, GRUPOS DE EDAD Y SEXO MÁS FRECUENTES 

Las consecuencias que el estrés generó en los encuestados fueron, en primer lugar, psicológicas, como la preocupación, la dificultad para concentrarse o los problemas del sueño o la ansiedad. También, como segunda manifestación, fueron frecuentes los problemas de tipo físico, como el dolor de cabeza, la tensión muscular o los dolores de espalda y cuello.

El informe señala que un 87,9 % de quienes reportaron haber padecido estrés lo consideraba algo negativo para su salud. 

Aunque el estrés estuvo presente en todos los grupos de edad, la investigación desveló que había determinadas franjas de edad más afectadas. Así, los comprendidos entre 18 y 29 años y entre 30 y 44 años destacaron entre el resto, dado que más del 90 % de ellos afirmó haber sido víctima del estrés en el último año, una aseveración que realizaron de igual modo el 63 % de los mayores de 65 años. 

En cuanto al sexo, el estrés fue más habitual en las mujeres (88,1 %) que en los hombres (76 %). 

Y QUÉ HACEN FRENTE AL ESTRÉS 

Un 40 % de los participantes en el estudio dijo haber adoptado alguna medida para afrontar su estrés. Las más frecuentes fueron: 

- Actividades de ocio: 67,5%.

- Cambio de rutina o hábitos: 64,4%.

- Actividades para mejorar personalmente: 44,9 %.

- Ingesta de medicación o suplementos: 39,8 %.


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sábado, 27 de agosto de 2022

LA ADICCIÓN A LAS NOTICIAS INCREMENTA EL ESTRÉS, SEGÚN UN RECIENTE ESTUDIO

 

La pandemia, la invasión de Ucrania, los incendios forestales, la crisis energética y económica… Las noticias negativas no dan tregua en un mundo globalizado en el que resulta prácticamente imposible abstraerse de cuanto nos rodea.

Para muchas personas conocer malas noticias suponen sentimientos angustiosos difíciles de gestionar. Y si además tienen una necesidad obsesiva por revisar de forma constante las noticias, tendrán más probabilidades de sufrir estrés, ansiedad y problemas de salud física. Así lo demuestra un nuevo estudio publicado recientemente en la revista revisada por pares “Health Communication”, que llega a afirmar que para ciertas personas estar expuestas a un ciclo de noticias de 24 horas de acontecimientos en constante evolución puede tener un impacto grave en su bienestar mental y físico.

UN ESTADO DE CONSTANTE ALERTA 

Bryan McLaughlin, profesor asociado de publicidad en el Facultad de Medios y Comunicación de la Universidad Tecnológica de Texas (Estados Unidos) y autor de la investigación, señala que “ser testigo del desarrollo de estos eventos en las noticias puede generar un estado constante de alerta máxima en algunas personas, lo que aumenta sus motivos de vigilancia y hace que el mundo parezca un lugar oscuro y peligroso”. 

Para estas personas, añade McLaughlin, se puede desarrollar un círculo vicioso en el que, en lugar de desconectarse, se adentran aún más, obsesionándose con las noticias y buscando actualizaciones las 24 horas del día para aliviar su angustia emocional, produciéndose un fenómeno coloquialmente conocido como adicción a las noticias.

UN MILLAR PARTICIPANTES

Durante el estudio, McLaughlin y sus colaboradores analizaron datos de una encuesta ‘online’ de 1.100 adultos ciudadanos de Estados Unidos en la que se preguntó el nivel de conformidad con afirmaciones como ‘estoy tan absorto en las noticias que me olvido del mundo que me rodea’ o ‘muchas veces no presto atención en la escuela o en el trabajo porque estoy leyendo o viendo las noticias’. 

Los encuestados tuvieron también que responder sobre la frecuencia con la que experimentaban sentimientos de estrés y ansiedad, así como dolencias físicas como fatiga, dolor físico, falta de concentración y problemas gastrointestinales. 

Un 16,5% de las participantes mostró signos de consumo de noticias 'severamente problemático', involucrándose de tal modo y frecuencia en las noticias que dominaron sus pensamientos de vigilia, interrumpieron el tiempo con la familia y los amigos, dificultaron la concentración en la escuela o el trabajo y contribuyeron a la inquietud y la incapacidad para dormir. 

Por otro lado, un 73,6% de los encuestados que informaron tener niveles graves de consumo problemático de noticias reconocieron que experimentaban bastantes o muchos problemas mentales (solo un 8% en el caso de todos los demás participantes del estudio), mientras que el 61% de los “adictos a las noticias” dijeron padecer bastante o mucho malestar físico (solo un 6,1% en el caso de los demás participantes en la investigación).

ALFABETIZACIÓN MEDIÁTICA 

Según los investigadores, los hallazgos muestran que existe la necesidad de campañas de “alfabetización mediática” enfocadas en ayudar a las personas a desarrollar una relación más saludable con las noticias: “Si bien queremos que las personas sigan involucradas en las noticias, es importante que tengan una relación más saludable con ellas”, aseveran. 

McLaughlin indica que, “en el caso del consumo problemático de noticias, la investigación ha demostrado que las personas pueden decidir detener, o al menos reducir drásticamente, su consumo de noticias si perciben que tiene efectos adversos en su salud mental”. 

Además, el autor del estudio también se refiere al sector de la información: “los resultados de nuestro estudio enfatizan que las presiones comerciales que enfrentan los medios de comunicación no solo son perjudiciales para el objetivo de mantener una democracia saludable, sino que también pueden ser perjudiciales para la salud de las personas”.

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lunes, 27 de junio de 2022

ASÍ AFECTA EL ESTRÉS A NUESTRO CUERPO


Estás a punto de comenzar un examen para el que llevas estudiando y preparándote durante meses. Llega el momento: bolígrafo en mano, comienzas a responder las preguntas cuando de repente... 

Realmente, ¿sabes qué es el estrés y cómo afecta a tu cuerpo? En este vídeo del canal de YouTube La Hiperactina tienes una buena explicación. No dejes de verlo, te interesa sobremanera.

Y, por supuesto, si crees que puede interesar a más gente, recomienda y comparte este post. 


viernes, 29 de abril de 2022

LOS FAMILIARES DE PACIENTES CON COVID EN LA UCI PUEDEN PADECER TEPT, SEGÚN UN ESTUDIO

«Que un ser querido esté en una UCI siempre ha sido un proceso inherentemente estresante, y a menudo traumático, pero la pandemia de covid-19 nos ha empujado a los investigadores a observar aún más de cerca tales impactos».

Son palabras del Doctor Timothy Amass, profesor asistente de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado y autor de un reciente estudio publicado en la revista JAMA Internal Medicine.

Según su investigación, los familiares afectados a menudo ven un cambio abrupto en las circunstancias, tienen que tomar decisiones difíciles rápidamente y sienten una pérdida de control, lo que les lleva a salir de la experiencia con síntomas de ansiedad, depresión y Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

12 HOSPITALES DE EE.UU.

Los investigadores encuestaron a familiares de pacientes con covid en las UCI en los meses posteriores a su ingreso en las unidades de cuidados intensivos de 12 hospitales de Estados Unidos. Muchas de ellos tenían un contacto limitado con el paciente.

El estudio halló que 201 de las 316 de las familias que respondieron a la encuesta tenían síntomas significativos de TEPT, lo que representa alrededor del 63% del total de la encuesta.

Además de la encuesta, el estudio también usó entrevistas narrativas para obtener más detalles sobre lo que marcó la diferencia para las familias.

PEQUEÑOS DETALLES DE BONDAD

Al inicio de la pandemia, los hospitales estaban desbordados y el personal sanitario trabajaba muchas horas para ofrecer la mejor atención posible.

Según Amass, a menudo son pequeños actos de bondad los que las familias necesitan para percibir un sentimiento de participación y cuidado de su ser querido, como pedir una foto que el personal del hospital pueda colgar para que el paciente se sienta más feliz. «Ese pequeño acto de compasión del equipo médico hacia la familia puede tener un impacto realmente positivo para prevenir el riesgo de desarrollar los síntomas del TEPT».

Tras los resultados obtenidos en la investigación, el equipo investigador ha recomendado que se evalúen clínicamente de forma activa a los miembros de las familias afectadas para detectar depresión, ansiedad y TEPT para que puedan recibir terapia.

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lunes, 28 de febrero de 2022

UN ESTUDIO VINCULA CALOR EXTREMO Y ESTRÉS

 

La revista JAMA Psychiatry acaba de publicar una investigación según la cual en los días de verano extremadamente calurosos, los adultos tienen un mayor riesgo de visitar las urgencias de los hospitales por crisis de salud mental relacionadas con el uso de sustancias, la ansiedad y el estrés.

El estudio, desarrollado por investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston (Estados Unidos), es el mayor y más completo análisis de la temperatura ambiental diaria y las visitas a urgencias relacionadas con la salud mental entre los adultos estadounidenses de todas las edades.

Para el estudio se recopilaron datos de reclamaciones médicas sobre visitas a urgencias relacionadas con la salud mental del Archivo de Datos de OptumLabs, que contiene información sanitaria longitudinal no identificada sobre más de 200 millones de inscritos comerciales y de Medicare Advantage en todo Estados Unidos.

MILLONES DE DATOS ANALIZADOS

Se analizaron unos 3.5 millones de visitas a urgencias entre 2.2 millones de adultos de 18 años o más que tenían un seguro médico comercial o Medicare Advantage durante la temporada de calor (de mayo a septiembre) de 2010 a 2019.

Los días de calor extremo –definidos como temperaturas por encima del percentil 95 de las distribuciones de temperatura por condado– fueron los más vinculados con las visitas a urgencias por trastornos del comportamiento de inicio en la infancia y trastornos por uso de sustancias, seguidos por trastornos de ansiedad, relacionados con el estrés y somatomorfos, y trastornos del estado de ánimo. El calor extremo también se asoció a las visitas a urgencias por esquizofrenia.

Según las conclusiones de la investigación, el impacto del calor en la salud mental es similar en todos los grupos de edad y evidente tanto en hombres como en mujeres y en todas las regiones del país.

En futuros estudios, los investigadores pretenden identificar estrategias de salud pública que ayuden a alertar a la gente de los riesgos que supone el calor extremo y a proteger mejor a los miembros más vulnerables de la comunidad. 

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miércoles, 29 de diciembre de 2021

SER AMABLE REDUCE EL ESTRÉS, SEGÚN UN ESTUDIO

 

Diferentes investigaciones han probado que la soledad debilita el sistema inmunitario y provoca enfermedades cardíacas, hipertensión, ansiedad, depresión… En sentido opuesto, los estudios demuestran que una adecuada vida social, en contacto con los demás, es una receta que estimula la buena salud en el ser humano. Y si a esa receta le añadimos, además, la amabilidad, los beneficios se verán multiplicados. Así lo señala el bioquímico escocés David Hamilton, estudioso de la que llama la hormona de la amabilidad: la serotonina.

Según las investigaciones desarrolladas por Hamilton, autor del libro ‘Los cinco beneficios de ser amable’, la amabilidad nos hace estar más sanos, porque retardamos los siete grandes procesos del envejecimiento, prevenimos la depresión y nos cardioprotegemos.

ANTÍDOTO CONTRA EL ESTRÉS

Hamilton afirma también que mientras que el estrés  es generador de adrenalina y cortisol (hormonas que en exceso son muy perjudiciales), el ejercicio de ser amables nos hace sentir bien y produce serotonina, lo cual la convierte en un potente antídoto contra el estrés.

La serotonina actúa en la amígdala cerebral, reduciendo de este modo el estrés y la depresión, además de ejercitar al cerebro para que sea más resiliente.

El bioquímico, recientemente entrevistado por el diario La Vanguardia, basa sus afirmaciones en un escáner de las células y en la simulación del tipo de situación que se vive cuando nos estresamos, donde comprobó cómo se incrementaban de forma drástica varias sustancias que contribuyen a las enfermedades cardiovasculares, pérdida de memoria y degeneración cerebral.

Por el contrario, otro estudio, en el que pidieron a unos voluntarios que practicaran meditación durante varios días pensando en cosas amables, tuvo un resultado opuesto: una reducción de la inflamación dentro del cuerpo, el 57% en las células de los vasos sanguíneos y el 48% en las células inmunitarias.

MEJOR ACCIONES DIARIAS

Pequeñas acciones diarias de amabilidad que se retroalimenten son más importantes que una gran acción. Lo relevante es que seamos constantes, considera Hamilton, que plantea un reto de siete días de amabilidad con tan solo tres normas: tiene que ser una acción distinta cada día, un día tiene que ser algo que nos plantee un reto mayor, y uno de los actos de amabilidad tiene que ser anónimo.

Aclara que todo lo que pensamos tiene un efecto físico, de forma que si pensamos algo malo sobre alguien nuestro cerebro producirá hormonas del estrés.

La conclusión de todo ello parece clara: debemos aprender que los pensamientos amables producen sustancias beneficiosas en el cerebro. El cerebro es como un músculo, y responde a lo que pensamos de forma repetitiva. Por tanto, concluye Hamilton, la amabilidad es un acto de valentía.

 

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jueves, 28 de octubre de 2021

ESTRÉS POLICIAL: ALMUERZO (DE POLICÍAS) SOBRE UN RASCACIELOS

 

Sí, se trata de 11 agentes de las diferentes policías de España almorzando en la cima de un rascacielos (emulando la mítica imagen del Rockefeller Center neoyorquino de 1932), y es la imagen de portada del libro «Regresar vivo a casa. La prevención de riesgos laborales en los cuerpos de policía», una monografía de carácter técnico recientemente publicada, fruto de la investigación desarrollada por su autor, el capitán de la Guardia Civil Tomás García Castro, durante tres años, en la que se aborda el pasado, presente y futuro de la seguridad, salud y bienestar en el trabajo en las fuerzas y cuerpos de seguridad.

La obra, publicada por la editorial Proyecto Educa con el ISBN 978-84-122422-5-6 y que consta de un total de 827, dedica un capítulo completo a la psicosociología aplicada al trabajo, incluyendo numerosas referencias al que es el principal riesgo psicosocial en el ámbito laboral: el estrés.

POLICÍA: UN TRABAJO ESTRESANTE

La Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo, editada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), señala que «resulta evidente que el trabajo de los policías es estresante», un riesgo que, según el autor del estudio, para ser debidamente afrontado tiene que ser objeto de una evaluación de riesgos psicosociales que permita identificar los factores de riesgo o peligros (tareas con altas exigencias emocionales, exposición a agresiones, trabajo a turnos, ritmo elevado de trabajo, baja capacidad de control sobre la tareas, apoyo insuficiente…) que dan lugar al riego de estrés para los funcionarios de policía. 

POSIBLES MEDIDAS  FRENTE AL ESTRÉS

Una vez conocidos los peligros concretos existentes en cada puesto de trabajo o actividad policial se deben planificar y poner en marcha las correspondientes medidas preventivas que, en el caso de los riesgos psicosociales, se clasifican en tres grandes grupos:

Primarias u organizativas: medidas proactivas dirigidas a eliminar o minimizar el origen del problema (las causas raíz de la exposición a los factores de riesgo o peligros, es decir, la fuente del estrés o estresor). Su aplicación es preferente.

Secundarias o de afrontamiento: dirigidas a que el agente mejore sus recursos para hacer frente a los factores de riesgo psicosocial a los que está expuesto (preparación psicológica, formación, entrenamiento profesional, procedimientos, instrucciones operativas, protocolos…).

Terciarias o de rehabilitación: orientadas a la gestión y reducción de efectos en los funcionarios policiales ya expuestos a los riesgos, así como a la recuperación de aquellos otros que hayan sufrido daños en su salud y a garantizar la compatibilidad con las funciones de su puesto. Algunas de dichas medidas, que también pueden considerarse dentro del grupo de las medidas preventivas secundarias si están referidas a nociones básicas, son de cuatro tipos: generales, cognitivas, fisiológicas y conductuales.

El libro, que ha sido declarado de interés para la prevención de riesgos laborales en los cuerpos de policía por la Cátedra de prevención de riesgos laborales y salud pública de la Universidad de Córdoba y por el Consejo General de Profesionales de Seguridad y Salud en el Trabajo, se encuentra a la VENTA en el siguiente enlace de AMAZON.

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martes, 31 de agosto de 2021

SENTIR EL OCIO COMO ALGO NEGATIVO INCREMENTA EL ESTRÉS, SEGUN UN ESTUDIO

 

Sentir que el ocio es un desperdicio e improductivo puede conducir a menos felicidad y a niveles más altos de estrés y depresión. Es la principal conclusión de una investigación publicada en la edición en línea del 21 de agosto de 2021 de la revista Journal of Experimental Social Psychology.

Según el estudio, las personas que se hallaban más de acuerdo con la creencia de que la productividad es el objetivo final y que es una pérdida de tiempo si solo te estás divirtiendo, no solo disfrutaban menos del ocio, sino que también reportaron resultados peores de salud mental.

«Hay muchas investigaciones que sugieren que el ocio tiene beneficios para la salud mental y que puede hacernos más productivos y menos estresados», señala Selin Malkoc, coautor del estudio y profesor asociado de marketing en el Fisher College of Business de la Universidad Estatal de Ohio. «Pero encontramos que si las personas comienzan a creer que el ocio es un desperdicio, pueden terminar más deprimidas y más estresadas», concluye.

Rebecca Reczek, profesora de marketing en Ohio State y coautora de la investigación, afirma que «si el ocio puede enmarcarse como un objetivo productivo, eso ayuda a las personas que piensan que el ocio es un desperdicio a obtener algunos de los mismos beneficios».

RESULTADOS CONTUNDENTES

En el estudio participaron un total de 199 estudiantes universitarios, que calificaron cuánto disfrutaban de una variedad de actividades de ocio y completaron evaluaciones que midieron sus niveles de felicidad, depresión, ansiedad y estrés. También se les preguntó en qué medida estaban de acuerdo con cinco afirmaciones que evaluaban el grado en que creían que el ocio es un desperdicio. «El tiempo dedicado a las actividades de ocio a menudo es tiempo perdido», era una de las aseveraciones. Los resultados mostraron que cuanto más creían los participantes que el ocio era un desperdicio, menos disfrutaban de las actividades de ocio.

Eso era cierto si la actividad de ocio era activa (hacer ejercicio) o pasiva (ver televisión), social (salir con amigos) o solitaria (meditar). Además, cuanto más pensaban que el ocio era un desperdicio, más bajos eran sus niveles de felicidad y más altos eran sus niveles de depresión, ansiedad y estrés.

EL LADO POSITIVO DEL ESTUDIO

Los investigadores se sorprendieron por cómo las opiniones negativas sobre el ocio afectaban el disfrute de cualquier cosa divertida, sin importar la situación o lo corta que fuera la actividad de ocio.

El lado positivo del estudio sugiere que algunas personas escépticas podrían disfrutar de actividades divertidas si el ocio fuera parte de un objetivo más amplio y no un fin en sí mismo. Dicho de otro modo, la clave estaría en conectar cada actividad de ocio con algo que se quiera lograr, dijo.

«Encuentre formas de hacer que las actividades divertidas formen parte de una meta mayor en su vida», sentencia Malkoc. «Piense en lo productivo, instrumental y útil».


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jueves, 27 de mayo de 2021

CONSUMIR FRUTA Y VERDURA REDUCE EL ESTRÉS, SEGÚN UN ESTUDIO

 

«Mens sana in corpore sano», y la alimentación tiene que decir mucho en ello, como de forma reiterada vienen demostrando multitud de investigaciones.

Recientemente lo ha hecho un nuevo estudio, en este caso desarrollado por la Universidad Edith Cowan, de Australia, que ha concluido que llevar una dieta rica en frutas y verduras se asocia a un menor nivel de estrés.

La investigación, publicada en la revista científica «Clinical Nutrition», analizó la relación entre la ingesta de fruta y verdura y los niveles de estrés de más de 8.600 australianos de entre 25 y 91 años que participaban en el estudio «Australian Diabetes, Obesity and Lifestyle del Baker Heart and Diabetes Institute».

MEDIO KILO ES SUFICIENTE

El estudio descubrió que las personas que comían al menos 470 gramos de fruta y verdura al día (la OMS recomienda al menos 400 gramos de ambas al día) tenían un 10 % menos de niveles de estrés que las que consumían menos de 230 gramos.

«Descubrimos que las personas que tienen una mayor ingesta de frutas y verduras están menos estresadas que las que tienen una menor ingesta, lo que sugiere que la dieta desempeña un papel clave en el bienestar mental», explicó Simone Radavelli-Bagatini, directora de la investigación, que señaló además que el estudio refuerza el vínculo entre las dietas ricas en frutas y verduras y el bienestar mental.

La ciencia continúa buscando formas de prevenir y aliviar los problemas de salud mental en el futuro, una búsqueda en la que ocupa un lugar de primer orden el estrés crónico, causante de multitud de patologías y trastornos, entre ellos las enfermedades cardíacas, la diabetes, la ansiedad o la depresión.

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miércoles, 31 de marzo de 2021

EL ESTRÉS PSICOLÓGICO INTENSIFICA LA ALERGIA, SEGÚN UN ESTUDIO

 

Estornudos, tos, picor en los ojos, nariz congestionada… Como seguro has adivinado, son las señales propias de la alergia respiratoria, común cuando el polen y otros alérgenos se hallan presentes en cantidades suficientes en el ambiente.

Recién llegada la primavera, muchas personas deben hacer frente a lo que en más de una ocasión han calificado como una auténtica pesadilla: la alergia. Por fortuna, los estudios sobre esta patología han avanzado de manera tan sorprendente como eficaz en las últimas décadas, hasta el punto de que quienes la padecen pueden, salvo contadas excepciones, tener una calidad de vida muy aceptable durante todo el año.

Recientemente, una nueva investigación ha aportado información que parece indicar que el estrés y la alergia están relacionados, de forma que aliviar el primero pudiera tener como efecto hacerlo, además, con el segundo.

El estudio, centrado en las reacciones alérgicas nasales y publicado en el International Journal of Molecular Sciences, a través de Science Daily, afirma haber descubierto nuevas conexiones entre la hormona hipotalámica liberadora de corticotropina (propia de la respuesta hormonal al estrés) y la proliferación de células cebadas o mastocitos (las células relacionadas con la alergia, entre otras dolencias).

Mika Yamanaka Takaichi, del Departamento de Dermatología de la Universidad de Osaka (Japón) y una de las autoras de la investigación, señala que «En mi día a día, me he encontrado cada vez con más pacientes con alergias que me comentan que sus síntomas empeoran debido al estrés psicológico. Eso fue lo que me llevó a investigar al respecto».

PÓLIPOS NASALES

Yananaka, junto al  profesor Daisuke Tsuruta, del mismo departamento, experimentaron con la hipótesis de que, debido a que la hormona hipotalámica liberadora de corticotropina (en inglés, CRH) induce la liberación de moléculas de mastocitos en la piel humana, no solo el estrés agrava las alergias nasales, sino que además es la propia CRH la principal causante de dicha intensificación.

Con el objetivo de corroborar su hipótesis, el equipo añadió CRH en un cultivo de pólipos nasales (crecimientos blandos y benignos en las fosas nasales), comprobando cómo tal interacción activaba la proliferación de mastocitos dentro de la mucosa nasal humana.

BUENAS NOTICIAS PARA LOS ALÉRGICOS

Además, tanto en los cultivos como en los ratones, el aumento de las células relacionadas con la alergia se detuvo y se mitigó tras aplicar un medicamento que actúa en contra del estrés, la antalarmina, una solución que vino a estrechar aún más la relación entre el estrés y el aumento de la alergia

«Hemos descubierto una solución terapéutica prometedora en candidatos como la antalarmina», sentenció Yamanaka». Y eso son muy buenas noticias para los pacientes.


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sábado, 30 de enero de 2021

EL ESTRÉS PUEDE AFECTAR A LA EFICACIA DE LAS VACUNAS CONTRA EL COVID-19, SEGÚN UN ESTUDIO

 

Es, sin lugar a dudas, uno de los más destacados avances que el ser humano ha logrado a lo largo de la historia, hasta tal punto que millones de personas, en todo el mundo, han salvado su vida gracias a ellas: las vacunas.

Pero para lograr su total eficacia precisan que se alcance la llamada inmunidad colectiva o de rebaño, un fenómeno que se consigue, básicamente, cuando un porcentaje crítico de la población se ha vacunado, de forma que se interrumpe la cadena epidemiológica entre las personas y se provoca de una forma indirecta la protección contra la enfermedad, previniendo que individuos no inmunizados se contagien.

A lo largo de los años, las investigaciones han constatado, sin embargo, que existen diversos factores que pueden afectar a la eficacia de las vacunas. Uno de dichos aspectos es la debilidad del sistema inmunológico del organismo vacunado, un elemento que, a su vez, resulta negativamente influenciado por factores como el estrés.

Un nuevo estudio, recientemente publicado en la revista Perspective on Psychological Sciente, concluye que tal afectación pudiera ocurrir también con las vacunas contra el coronavirus SARS-CoV-2, causante del Covid-19.

Lo más curioso de todo ello es que son, precisamente, los prolongados meses de pandemia los que parecen estar provocando las situaciones de estrés –además de otros problemas psíquicos­– que pudieran acabar reduciendo la efectividad de las vacunas frente al coronavirus.

Según la profesora Annelise Madison, de la Universidad estatal de Ohio, responsable principal de este estudio, además del alcance físico de Covid-19, «la pandemia presenta un componente de salud mental igualmente preocupante, que causa ansiedad y depresión, entre muchos otros problemas, de forma que factores estresantes emocionales como estos pueden afectar el sistema inmunológico de una persona, disminuyendo su capacidad para protegerse de las infecciones».

La profesora señala que el «nuevo estudio arroja luz sobre la eficacia de la vacuna y cómo los comportamientos de salud y los factores estresantes emocionales pueden alterar la capacidad del cuerpo para desarrollar una respuesta inmune. El problema es que la pandemia, en sí misma, podría estar amplificando estos factores de riesgo».

TAMBIÉN HAY BUENAS NOTICIAS

Pero todo no son malas noticias, por fortuna. Los investigadores apuntan dos aspectos que hacen augurar un futuro prometedor. Por un lado, que las vacunas contra el Covid-19 tienen una alta efectividad contra la enfermedad (aproximadamente entre el 70 y el 95%) y, por otro, que resulta posible y relativamente fácil reducir los efectos negativos del estrés: el ejercicio moderado y conciliar el sueño pueden ser suficientes para conseguirlo.

En este segundo sentido se manifiesta Janice Kiecolt-Glaser, directora del Instituto de Investigación en Medicina del Comportamiento de la Universidad Estatal de Ohio y coautora principal del trabajo, que afirma que «es posible hacer algunas cosas simples para maximizar la eficacia inicial de la vacuna», como realizar ejercicio vigoroso y dormir bien durante las 24 horas previas a la vacunación para que el sistema inmunológico funcione al máximo de su rendimiento.

Aunque ante la actual situación algunas de las medidas pudieran resultar de dificultosa ejecución, no nos queda otra que tomar nota y ponerlas en marcha para lograr esa optimización de nuestro sistema inmunológico que nos lleve a la inmunidad de rebaño y, por fin, a derrotar al maldito virus.

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